17 Ene 2025 «Nos miramos en Unamuno porque encarna valores que hoy se están perdiendo»
Ana Chaguaceda Toledano, directora de la Casa-Museo Unamuno
Berta Joven Romero, UCC+i USAL.
Un telegrama identificado en el archivo de la Casa-Museo Unamuno demuestra que Albert Einstein, el científico más importante del siglo XX, respaldó a Miguel de Unamuno en la represión que sufrió durante la dictadura de Primo de Rivera. El físico, junto a otros intelectuales y científicos alemanes, envió una nota de adhesión y bienvenida al escritor con motivo del regreso de su exilio en Fuerteventura y Francia. El documento ha sido localizado en la Casa-Museo Unamuno en el transcurso de un proceso de documentación para el desarrollo de una exposición sobre la relación entre el filósofo y la ciencia que la Unidad de Cultura Científica y de la Innovación prepara para 2026. Ana Chaguaceda Toledano, directora de la Casa-Museo Unamuno (Servicio de Bibliotecas), reflexiona sobre la importancia del hallazgo, el momento que atraviesa el centro y la vigencia del discurso de una figura tan poliédrica y original.
¿Qué supone para la Casa-Museo Unamuno el hallazgo del telegrama en el que Einstein muestra su apoyo a Miguel de Unamuno? ¿Por qué es tan importante su identificación? ¿Qué demuestra?
La localización del telegrama, soporte utilizado frecuentemente en los comunicados de apoyo con varios firmantes, corrobora las noticias que había sobre la asistencia de un “manifiesto” de lo más selecto y avanzado de la intelectualidad alemana, congratulándose por la vuelta de Miguel de Unamuno a España tras su destierro en Canarias y exilio en París y Hendaya.
Para la Casa-Museo Unamuno, el trabajo de investigación y documentación que está acogiendo y realizando, como apoyo, con Marta García Gasco, comisaria de la exposición, es una importante noticia que ha permitido, desde un punto de vista estrictamente archivístico, avanzar y perfilar la identificación de todos los firmantes del telegrama.
Evidentemente para nosotros no solo es importante el continente, el soporte. También lo es el contenido. Contar entre nuestros fondos con un telegrama firmado por Einstein nos enorgullece, así como corroborar una vez más lo importantísimo y admirado que era nuestro Miguel de Unamuno fuera de nuestras fronteras.
¿Esperabais encontrar un documento así?
En un momento inicial no nos planteamos que Unamuno lo hubiera conservado. Eran tan escasas las referencias de los especialistas a esta relación de apoyo y ni siquiera sabíamos el soporte utilizado. Fue el empeño de Marta García Gasco el que nos hizo ponernos a buscar en ARCHIDOC, cruzando todos los descriptores posibles hasta que la referencia de un documento nos alertó. Fue emocionante.
¿Qué más sorpresas podemos esperar del archivo de la Casa-Museo?
Miguel de Unamuno es imprevisible y a su archivo personal se le ha calificado en ocasiones como uno de los más importantes del país. No olvidemos que contamos con 25 mil cartas recibidas y que no todas están catalogadas con detalle. Sí controladas y custodiadas en las mejores condiciones, pero no descritas de manera exhaustiva, tarea propia, por otra parte, de los investigadores.
¿Aún hay algo por descubrir de la figura de Miguel de Unamuno? ¿Qué aspectos de su vida o de su obra Unamuno quedan por explorar más a fondo?
Quizás destacaría su relación con las mujeres a través de las cartas conservadas. Existe un proyecto, “Bajo pluma de mujer”, de las profesoras Maribel R. Fidalgo y Adriana Paíno, en el que colaboramos y del que están saliendo resultados sorprendentes. También es muy interesante la iniciativa de la Unidad de Cultura Científica de la relación con la Ciencia. Poco trabajada y nunca planteada en exposiciones.
¿Cómo cambia la idea que los visitantes tienen de Unamuno tras visitar la Casa-Museo?
El propio perfil de nuestros visitantes ha cambiado. Hace tiempo las personas que accedían al museo no sabían quién era en profundidad, habían leído algo de él pero no lo conocían como personaje público, como gran intelectual que fue, ni tampoco su aspecto más íntimo y familiar.
Hubo un punto de inflexión: la incorporación al equipo de Jorge, que nos permitió que las visitas fueran guiadas, sin olvidarme del empujón que nos dio Amenábar con “Mientras dure la guerra” o Manuel Menchón con “La isla del viento” y “Palabras para un fin del mundo”.
La Casa se nos ha ido llenando de público de todas las edades y formación, que se van satisfechos y sorprendidos con lo que custodiamos y contamos y, por supuesto, con la importancia y repercusión que tuvo Miguel de Unamuno en la primera mitad del siglo XX.
¿Sigue de actualidad Unamuno? ¿Sus ideas están vigentes?
Por supuesto, estamos ante un referente político e intelectual. Nos miramos en él porque encarna valores que hoy se están perdiendo, pero a los que les seguimos dando la importancia que tienen: seriedad, compromiso, valentía, capacidad crítica, honestidad y un largo etcétera. Necesitaríamos a más “Unamuno” en el momento actual. Es habitual encontrarnos en los medios de comunicación con sus reflexiones y preocupaciones. Las leemos con interés y nos asombramos de su vigencia. El nacionalismo, el papel de la monarquía, las actuaciones de los partidos políticos, el papel de la prensa, el Estado, la democracia, etc.
El archivo de la Casa-Museo Unamuno atesora la correspondencia del escritor, que fue muy activo en sus comunicaciones. ¿Sería hoy usuario de redes sociales, las utilizaría para hablar con sus lectores?
Esta pregunta surge con frecuencia entre nuestros visitantes e investigadores. Unamuno fue un adelantado a su tiempo. Para él la palabra lo era todo y no desperdiciaba la ocasión de “predicar” y utilizar todos los medios a su alcance. ¿Se habría adaptado a los nuevos medios de comunicación? Posiblemente sí. Otra cuestión sería su postura ante la falta de respeto, insulto e intolerancia que sufrimos con frecuencia en las redes sociales.
Como defensor del pensamiento crítico frente a la uniformidad impuesta, ¿cómo combatiría Unamuno la posverdad y la desinformación?
Con su fuerza y pasión acostumbradas. “Mi divisa es: primero la verdad que la paz”, afirmó.
¿En qué futuros proyectos trabaja la Casa-Museo Unamuno?
Continuar trabajando con el profesor Luis G. Jambrina en nuestra revista “Cuadernos de la Cátedra M. de Unamuno”; preparar la tercera edición del acto de lectura y música “Voces y cartas” (correspondencia femenina con Miguel de Unamuno); presentar nuestra pequeña sala acondicionada para una muestra permanente sobre su obra; acoger a la Asociación Amigos de Unamuno y divulgar su figura en el mundo rural gracias al programa de “Provincia Creativa”, entre otras.
Siempre con el apoyo de Luis G. Jambrina, Maribel R. Fidalgo y Adriana Paíno, la Unidad de Igualdad y el equipo que formamos la Casa-Museo Unamuno.
¿Qué importancia tiene la transferencia de conocimiento para la Casa-Museo Unamuno?
La Casa-Museo Unamuno es un espacio vivo. No solamente conserva y custodia el material heredado de Unamuno: para nosotros la divulgación es muy importante. Seguimos fomentando el estudio clásico a través de tesis doctorales, TFG, TFM, traducciones, ediciones y publicaciones, pero en los últimos años lo que realmente más nos ha interesado es la parte divulgativa. Este proyecto, sobre todo, lo empezamos con las profesoras de Ciencias Sociales Maribel R. Fidalgo y Adriana Paíno. En “Bajo pluma de mujer” trabajamos la relación de Unamuno con las mujeres a través de las cartas que se escribieron. Fue un punto de inflexión y me di cuenta de que es la forma de llegar a todo el mundo.



